Pérgamo, la librería que se presenta como la más antigua de Madrid, cerrará el 17 de noviembre su local de la calle del General Oráa, 24, en el barrio de Salamanca. Las propietarias del local no han renovado el contrato de alquiler, según explicó a la agencia EFE su responsable, Pablo Cerezo. La librería abrió allí en 1946.
«Hemos caído nosotros ahora, pero podrán caer otras, es muy frustrante», dijo Cerezo, en declaraciones recogidas por El Español. «Las lógicas del mercado son voraces». En una entrevista con la Cadena SER, citada por Infobae, fue más allá: «La presión inmobiliaria nos está ahogando a todos».
Un mes más de clubes y presentaciones
En un vídeo difundido en sus redes sociales, que recoge Infobae, los libreros anunciaron que la actividad seguirá con normalidad hasta el cierre: «Tenemos hasta el 17 de noviembre, es decir, un mes, en donde hemos decidido continuar con la actividad de la librería, los clubes, los encuentros».
Y ya buscan otro local en la capital. «Allá donde haya dos sillas y un libro, Pérgamo estará allí», prometen en el mismo mensaje.
No es la primera vez que la librería está a punto de desaparecer. En diciembre de 2021, Ana y Lourdes Serrano, hijas de los fundadores, anunciaron el cierre por jubilación. El negocio sobrevivió gracias a un nuevo equipo, el que lo dirige desde hace cuatro años y medio.
Por qué un comercio no tiene las protecciones de un inquilino de vivienda
El caso de Pérgamo ilustra una diferencia que muchos desconocen. La Ley de Arrendamientos Urbanos trata de forma distinta el alquiler de una vivienda y el de un local. Según su artículo 4, los arrendamientos «para uso distinto del de vivienda», como una tienda o una librería, «se rigen por la voluntad de las partes» y, solo en su defecto, por lo que dice la ley.
En la práctica, el contrato manda: duración, precio y renovación dependen de lo pactado, sin las prórrogas obligatorias que la ley prevé para la vivienda.
La ley sí contempla una compensación en algunos casos. El artículo 34 reconoce una indemnización al arrendatario cuando termina el contrato de un local donde se ha ejercido una actividad comercial de venta al público durante los últimos cinco años, siempre que el comerciante haya comunicado con cuatro meses de antelación su voluntad de renovar por al menos cinco años más y a precio de mercado. Al regirse estos alquileres por lo pactado, esa compensación depende de que el contrato no la haya excluido. Cubre, por ejemplo, los gastos de traslado y la pérdida de clientela si el negocio reabre en el mismo municipio en los seis meses siguientes.
No consta públicamente si este es el caso de Pérgamo. Para cualquier comercio en una situación parecida, revisar el contrato con un abogado antes del fin del plazo es el primer paso.
Un problema del sector
Cerezo enmarca el cierre en la crisis de la vivienda y pide decidir si «queremos la ciudad para la gente que la habita o para la gente que viene de fuera». Según Infobae, el sector librero calcula que 8 de cada 10 librerías están amenazadas por la presión inmobiliaria.
El cierre llega en plena movilización por el acceso a la vivienda, a un mes de la huelga general convocada para el 11 de noviembre.







